El zika se ceba con la alegría que suponen unos Juegos Olímpicos

El zika se ceba con la alegría que suponen unos Juegos Olímpicos
Logotipo de Rio 2016
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Más de 170 científicos y expertos han firmado una carta en la que alertan acerca de los riesgos que conlleva la celebración de los Juegos Olímpicos 2016.


La celebración de unos Juegos Olímpicos es ya de por sí un motivo de alegría. Se alegra la economía, lavan su imagen los políticos anfitriones, se alegra el gran público y sobre todo se alegran los atletas, que acuden muy motivados a participar. Sin embargo la expectativa de alegría que suponía la edición de los Juegos Olímpicos de este año, que se celebrarán entre el 5 y el 21 de agosto en Brasil, se ve en riesgo de contagio severo, y no solo de tristeza. Cuando se espera que acudan al menos medio millón de personas de distintas partes del planeta a Río para presenciar o bien participar en los Juegos, se aumenta la posibilidad de contagio y difusión del zika, que en Brasil ha generado condiciones específicas.

Esto opinó Amir Attaran quien es catedrático de Epidemiología y Salud Pública en la Universidad de Ottawa. Attaran es solo uno de los más de 170 científicos que han firmado una carta dirigida a la Organización Mundial de la Salud y al Comité Olímpico Internacional, instando a que los juegos sean aplazados hasta la desaparición del virus. Ante las pocas respuestas obtenidas a estas voces de alarma, los expertos piden que al menos se valore trasladar la celebración de los juegos a otra sede. La Organización Mundial de la Salud (OMS), que no ha accedido a la petición de los científicos, se encuentra considerando si las advertencias coinciden con los riesgos reales

Si la OMS no dimensiona justamente los riesgos existentes, que son advertidos y respaldados por mas de cien expertos, es muy poco probable que las autoridades brasileñas, en medio de una situación política caótica, tomen una decisión respecto a los Juegos. Si en el futuro cercano surgen nuevas epidemias y vías de contagio en otros lugares, se irá haciendo común que más atletas velen por su propia seguridad y decidan no asistir a una de las mayores fiestas deportivas.